16.8.07

Un modelo empresarial de éxito desde 1875

Mi estancia profesional en Iquique, capital de la región chilena de Tarapacá, nos ha permitido hacer un reencuentro con la historia de muchos catalanes que ahora hace más de cien años fueron a estas tierras desérticas a hacer fortuna, u otros que escogieron la más benigna climáticamente Santiago de Chile.

Ciertos compatricios hicieron fortuna y algunos pudieron incluso desarrollar acciones filantrópicas al servicio de la comunidad. En muchos casos fundaron empresas que aportaron un gran valor a la comunidad. Queremos destacar en este escrito una empresa que aportó un estilo de funcionamiento y que se convirtió hasta hoy en uno referente comercial de primer orden en la zona: la ferretería “Las Dos Estrellas”.

Dejemos anotado que este establecimiento comercial es el más antiguo no sólo de Iquique sino de todo Chile, y conservan documentación que da cuenta de toda la historia del auge y la decadencia de la industria del salitre (nitrato de Chile).

Las Dos Estrellas abrió las puertas en el año 1875, a partir de catalanes que en aquel momento fueron a "hacer las américas" en una zona en crecimiento, en el sur del Perú, como consecuencia del valor que tenía el salitre como abono y para la fabricación de pólvora. Su éxito vino de la acción importadora de todos los materiales necesarios para la industria local.

En la visita que hicimos, nos mostraron elementos tan significativos como una maleta que los comerciales de la empresa utilizaban ahora hace cien años para desplazarse a caballo por las explotaciones para ofrecer sus productos. La maleta contenía, aún en perfecto estado de conservación, un dossier de fichas con todos los materiales disponibles y una calculadora mecánica de la época. También pudimos subir al primer montacargas que se instaló en la ciudad de Iquique, hacia los años cincuenta.

Pero si alguna cosa queremos destacar especialmente desde este think tank sobre responsabilidad social es la filosofía que aportó esta empresa, la cual seguramente ha sido la clave de su éxito empresarial y de su reconocimiento social. Sin ser formalmente una cooperativa, tenía un modelo de funcionamiento y de propiedad muy próximo, ya que una vez completada su etapa laboral los socios se retiraban para dejar paso a otros, de manera que la titularidad estaba siempre en manos de trabajadores, de aquéllos que habían hecho un mayor esfuerzo para progresar, aplicando un sistema meritocràtic que dio los mejores éxitos y también compromisos. Nunca se aceptaron socios que no fueran trabajadores.

De no ser así, una propiedad puramente capitalista seguramente habría tirado la toalla cuando en 1928 sufrió un incendio que lo destruyó todo o cuando más tarde, el salitre sintético produjo una crisis enorme en la región. El hecho de que la propiedad estuviera en manos de trabajadores con visión emprendedora, aquéllos que entre el conjunto del personal habían destacado por su esfuerzo, debe tener algo que ver con la fuerza con la que no sólo emprendieron la reconstrucción sino que montaron una sucursal en la capital, Santiago.

Si hoy defendemos que una empresa responsable atiende tanto a su éxito empresarial como a un reparto justo del valor creado y su impacto en las partes interesadas, seguramente en su época "Las Dos Estrellas" debió ser un ejemplo de empresa responsable.

Con la anexión a Chile de Tarapacá (Guerra del Pacífico, 1879–1884), dejaron de ser peruanos y dieron lugar a una gran familia de raíces catalanas que hoy forma parte de Chile y que han continuado mostrando su sentido emprendedor.

Nota: uno de los socios de la firma en el siglo XIX y XX fue Pere Gaju, abuelo de mi esposa Mercè Toledano i Gaju. Pere Gaju fue originario de Rubí igual que su socio Riba, ciudad que todavía conserva las dos torres vecinas que las dos familias se hicieron construir, precisamente en la calle de Chile, una de las cuales ha sido transformada en Centro Cívico municipal.

Referencia histórica: la anexión de la región peruana de Arica y de Tarapacá y la boliviana de Antofagasta se produjo en la Guerra del Pacífico, 1879-1884, la cual enfrentó curiosamente dos ejercitos liderados por descendientes de familias catalanas, Arturo Prat por el ejército chileno y Miguel Grau por el peruano. Durante esta misma semana se ha reabierto el debate permanente sobre la salida al mar para el país altiplánico que quedó sin ninguna salida.

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