30.8.15

Desde Argentina (1): visita al Casal Catalán de Rosario y otros

Después de pasar unos días en Rosario (Santa Fe, Argentina) por trabajo, dejo anotadas algunas reflexiones a modo de cuaderno de bitácora! Fui a visitar el Casal Catalán de Rosario, uno de los más antiguos del mundo, fundado el 1902 y actualmente con unos 400 socios. Justamente cuando fui estaban haciendo un grupo de conversación en catalán de adultos y también unas clases de catalán para niños. Habitualmente también se realizan otras actividades culturales como una coral de canto, orquesta juvenil, clases de encajeras de bolillos, enseñanzas de danzas tradicionales, talleres de pintura y plástica y la celebración de fiestas tradicionales. Desde 1993 se realiza cada dos años el concurso Pau Casals para jóvenes intérpretes musicales. Tuve el placer de poder charlar y cenar con las personas del grupo de conversación, muy amables, y todas ellas con un nivel altísimo de catalán a pesar de que algunos ya eran nietos de emigrantes catalanes.








También fui a visita el Club Español de Rosario ya que se trata de un magnífico edificio del Modernismo catalán. La entidad nació en 1882 y el edificio se construye de 1912 a 1916. Actualmente la entidad acoge diferentes colectivos de regiones españolas. No es el caso de catalanes y vascos, que disponen de las propias organizaciones. 
El lucernario, exquisita creación de ingeniería  de Pedro Introini,  es una gigantesca claraboya,  de hierro y vitroux, que a  25 m. de altura,  cubre una  superficie de 317 m2. Esta magnifica pieza, de gran virtuosismo artesanal, por su tamaño,  diseño estructural y  artística belleza de luces y colores,  es verdadera obra maestra de Buxadera, Fornells y Cia., al igual que los extraordinarios ventanales del Salón Real, en el primer piso. Formidables trabajos artesanales, tanto en el tratamiento del hierro y el uso de azulejos y mosaicos, como en los vitrales, donde se emplea una ornamentación tanto con motivos zoo y antropomorfos como heráldicos, lo convierten en un ejemplo arquitectónico muy singular pleno de alegorías vernáculas españolas. Cuando aparece la palabra "vernáculas" será que ya se refieren a la simbología catalana ... Por cierto que cometí el error de comer en el Club, sin que los contactos locales me pudieran alertar de lo que pude comprobar personalmente. Fue el único día de estancia en Rosario que comí realmente mal.


Una de las visitas que tenía ganas de hacer fue el Monumento a Pau Casals de Rosario, un proyecto que fue impulsado precisamente desde el Centro Catalán de Rosario. El Instituto de Promoción Exterior de la Cultura Catalana abrió un concurso de proyectos, el que ganó la sabadellense Rosa Folch i Roca, que concibió su obra como una pirámide "porque la personalidad de Pau Casals es estable, permanente y eterna como las pirámides". El artista eligió el hierro porque, al igual que aquel catalán universal, es un material sencillo, pero fuerte. El extremo superior del monumento se eleva hacia el cielo dando a la obra un sentido de trascendencia. Además del dinero de la suscripción popular, era necesario que la Municipalidad de Rosario ofreciera un espacio para su ubicación, y el lugar fue excelente, el Parque de la Independencia, además de hacerse cargo de la obra civil. El Monumento tiene una altura de 13 metros, una anchura de 12 metros, un piso de peatones de 3,50 metros y un peso aproximado de 15.600 kilogramos. El día 31 de Mayo de 1992, el Intendente (alcalde) de Rosario, Héctor Cavallero, cortó las cintas. Ha sido uno de los candidatos a Tesoro del Patrimonio Cultural de la Cataluña Exterior.
 
Lamentablemente, en 1999, por cuestiones de reorganización del parque, el monumento fue trasladado a la Rambla de Catalunya, rodeado de árboles y frente al río Paraná. Hay que decir que el nombre de Rambla de Catalunya aparece escrito asimismo, con grafía catalana, un lugar a priori indicado pero muy apartado del centro, lo que ha supuesto que se haga difícil acceder y lo peor: está lleno de pintadas y han arrancado el rótulo que lo identificaba. De hecho, pregunté personas que vivían cerca y nadie me supo decir dónde estaba el monumento a Pau Casals o, ya allí, al que estaba dedicado. Una vendedora del lado [foto] me aseguró que era un monumento a los pescadores y que, por ello, la forma triangular representaba una vela. Snif.

Hice el turista guiri yendo a tomar algo en el bar del padre de Lionel Messi. No puedo dejar de decir que les faltaba un poco de profesionalidad, y que creo que deben vivir mucho del prestigio del nombre del hijo. Hago notar la casualidad de que toda la propaganda interna fuese de una marca de refresco lo que causaba que en las mesas, sillas, toldos... apareciera la expresión Pep Sí.





Edificio 'No hi ha somnis impossibles' (No hay sueños imposibles), de Buenos Aires. La avenida Rivadavia de Buenos Aires tiene una exclusividad difícilmente disputable: separados por menos de 20 metros, en los números 2009 y el 2031 se sitúan los dos edificios que, entre 1903 y 1907, construyó el ingeniero argentino Eduardo Rodríguez Ortega (1871 -1938), concebidos en el estilo Art Nouveau o Modernismo como lo conocemos en Cataluña. Los edificios presentan una innegable influencia del arquitecto catalán Antoni Gaudí, en un grado que no se observa en ninguna otra edificación en Buenos Aires. "La agregue yo mismo, al final, como un Homenaje a Gaudí", explica el arquitecto Fernando Lorenzi cuando se le preguntó sobre la inscripción que en grandes letras se puede ver en la parte superior del edificio de Rivadavia 2009 : "No hay sueños imposibles". Las obras de remodelación se iniciaron a finales de 1999 y duraron dos años. 

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