4.2.18

Las expectativas de RSE hacia el mundo empresarial nunca habían sido tan elevadas, según Antón Costas

  • Costas ha invitado a integrar la responsabilidad social en las empresas destacando que genera mejora en productividad 
  • Los gobiernos no saben dar respuesta a retos sociales y la sociedad vuelve la mirada a las empresas y cada vez está más presente la exigencia a las empresas de tener sentido de propósito
El profesor Antón Costas, economista de reconocido prestigio ha sido el conferenciante del acto de presentación del libro "Amb valor afegit" (Con valor añadido), un manual de gestión de la responsabilidad social empresarial (RSE) dirigido a las pymes publicado por la Cátedra RSU de la Universitat de Girona (UdG) con la colaboración de Vector5 | excelencia y sostenibilidad, que se ha hecho cargo de la elaboración.

Titulada El dividendo de la RSE, la conferencia ha reflejado la evolución de la RSE desde unos inicios, que fueron de filantropía, que fue seguida de algunas buenas prácticas diversas, hasta la actualidad en que se basa en la incorporación de los valores sociales emergentes -sobre las personas y el medio ambiente, por ejemplo- en el modelo de gestión empresarial, hasta el punto de generar cambios en la gestión corporativa. La tendencia es que la RSE genere impacto hacia fuera y al mismo tiempo mejora para la misma empresa.
Así, según Costas, las organizaciones modernas entienden la RSE como un elemento que aporta valor a la empresa y que forma parte de la gestión estratégica y los objetivos empresariales. Además, aporta la gran virtud de permitir que las empresas se puedan alinear con las personas.
Costas afirmó que hoy nos alegramos de cómo están subiendo los mercados bursátiles, o de los 30.000m € de excedentes empresariales de empresas españolas no financieras, y está muy bien libertad de empresa, pero los gobiernos no saben dar respuesta a retos sociales y la sociedad vuelve la mirada a las empresas. Por ello, ha indicado que existe una demanda creciente de la sociedad a las empresas para responder a problemas que hasta ahora se esperaba que resolvieran las entidades gubernamentales. Las expectativas para con el mundo empresarial nunca habían sido tan elevadas, indicó.
En este nuevo contexto, según Costas, muchas críticas a la empresa van vinculadas a la falta de transparencia, a no haber hecho público el modelo de negocio y el propósito social. Cada vez está más presente la exigencia a las empresas de tener sentido de propósito: objetivos de valor añadido y como están evaluando los impactos que se derivan de retos como el cambio climático o la conciliación laboral. Incluso los fondos de inversión se empiezan a plantear que hay que introducir un propósito social en la actividad económica y exigen que se incluyan criterios de igualdad salarial, conciliación laboral o medidas ambientales.
Finalmente, Costas ha invitado a integrar la responsabilidad social en las empresas destacando que vale la pena que las empresas se comprometan en RSE porque genera mejora en productividad, competitividad y, en definitiva, en las cuentas de resultados. Reducir la temporalidad, por ejemplo, hace las empresas más competitivas. La RSE es como un fondo de comercio que debe mejorar el valor de la empresa, según el profesor, que ha terminado su intervención afirmando que introducir la RSE en el modelo de gestión hace más competitivas las empresas, y tenemos muchos ejemplos.  

Posteriormente el público ha podido intervenir en un coloquio junto con el otro ponente, Josep Maria Canyelles, donde se han desplegado nuevas ideas. Costas, ha hecho referencia al aumento de la longevidad, que conlleva grandes dividendos y, en cambio, solemos referirnos a él como envejecimiento, que parece que sea una maldición. En este sentido, ha puesto como ejemplo, para hacer pensar, que en Corea el 60% de las start-ups las han creado mayores de 60 años.

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