10.11.12

Se estrena el film "Fénix 11.23", sobre la irresponsabilidad de una empresa... y de los órganos judiciales y policiales del estado

Hoy se estrena la película Fénix 11.23, que cuenta una historia real de Eric Bertran. Un chico que en 2004, cuando tenía 14 años, creó una página web para defender la lengua catalana y una noche 30 miembros del cuerpo militar de la Guardia Civil irrumpió en su piso acusándolo de terrorista informático. Lo acusaban de haber enviado un correo electrónico a una cadena de supermercados pidiendo el etiquetado en catalán.

La película ha sido trabajada de manera fiel a la realidad pero aligerando algunos aspectos de modo que tuviera interés el drama vital de un joven en su contexto, y no pudiera parecer panfletaria. De hecho, según explican, si se hubieran mostrado más algunas anécdotas reales se corría el riesgo de que su comicidad la hiciera inverosímil.

La historia vivida por este menor nos permitirá reflexionar sobre la Responsabilidad Social de las Administraciones públicas, y sobre cómo algunas instituciones son usadas con fines estrambóticos. También permitirá reflexionar sobre cómo las estructuras de estado pueden tener un comportamiento más propio de otros siglos y otras latitudes, con unas consideraciones impropias de un estado democrático, y de una sociedad del siglo XXI.

En una carta, la Audiencia nacional sugería que habría que cerrar este menor en un reformatorio o hacerle un proceso de reeducación, ya que en su casa hablaban en catalán y habitualmente miraban la televisión pública catalana, también en la misma lengua.

El film también se proyectará en salas de Madrid. Ojalá que, junto con la calidad como film donde abordan un conflicto social y un drama humano para un niño que vio truncada su inocencia, también sirva para abrir un debate sobre cómo hay que proceder desde un punto de vista ético con las estructuras de estado que, en plena democracia formal, han ido acentuando su carácter ideológico al servicio de una causa nacionalista de homogeneización.  

Y sin duda también la reflexión sobre la RSE, la de las empresas, ya que la judicialización vino motivada por la denuncia de una cadena de supermercados, que continuó adelante a pesar de saber que se trataba de un mail enviado por un menor, y que no retiró la denuncia hasta que la presión social se lo aconsejó. Y a pesar de todo, Día sigue mostrando el poco respeto a la lengua del país.


8 años después de la detención de Eric Bertran, "DÍA" continúa sin etiquetar en catalán. Ocho años después del caso Èric Bertran, en que este joven de 14 años fue detenido y acusado de terrorista para pedir el etiquetado en catalán en DIA, esta cadena de supermercados continúa sin etiquetar en catalán sus productos propios, incumpliendo así la legislación vigente y despreciando los consumidores catalanes.


Un ejemplo paradigmático de empresa que incumple la legislación son las marcas blancas del Grupo Carrefour: Carrefour y, como ya se ha dicho, DÍA. Ninguno de los productos propios emplea el catalán ni tampoco dispone de una versión en catalán de la web corporativa. [Ver noticia completa en Directe.cat]

Los productos DÍA que se venden en Cataluña y en el resto de países de lengua catalana van etiquetados en castellano, portugués y griego. Hay que recordar que el catalán tiene más hablantes que el portugués (en Portugal) y el griego. De alguna manera, esta empresa, como otros, nos está informando por la vía de los hechos que no tienen ningún interés en ser socialmente responsables hacia la comunidad en materias como la cultura y la lengua; que incluso están dispuestas a incumplir la ley si ésta no les interesa; y que sólo respetarán aquellas lenguas que dispongan de un estado detrás. Lógicamente, el mensaje de estas empresas es bastante nítido: si un pueblo quiere ver respetada su lengua debe disponer de un estado.

Véase el trailer del film (castellano):

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