16.11.10

"Apostamos por la energía verde, el desarrollo rural y un modelo de empresa más justo"

Entrevista en sostenible.cat

Marc Garfella
Marc Garfella es portavoz de la cooperativa Som Energia
"Apostamos por la energía verde, el desarrollo rural y un modelo de empresa más justo"
Som Energia es la primera cooperativa catalana de consumo y producción de energía de fuentes renovables. Creada en Girona, está abierta a consumidores de todo el estado, y prevé poner en marcha proyectos propios de producción en un par de años. Marc Garfella, uno de sus portavoces, nos explica el funcionamiento de esta iniciativa.


Sostenible.cat
14-11-2010

¿Qué es y cómo nace la idea de 'Som Energia'?
Ahora mismo 'Som Energia' es todavía un proyecto, aún no se ha constituido en ninguna forma legal. Consiste en hacer una cooperativa de consumo y de producción de energía renovable, que es un modelo que ya funciona en otros países pero que aquí aún no existe. La idea surge de un grupo de personas vinculadas a la Universidad de Girona, que nos hemos conocido en el master de "business innovation".
¿Cómo puede un pequeño grupo de personas entrar en el negocio de la energía?
Hasta hace poco estaba sólo en manos de unas pocas grandes empresas, pero con la liberalización del mercado se han creado muchísimas empresas comercializadoras de energía, más de un centenar en España. Ya no está en manos sólo de las grandes compañías productoras. De entrada no queremos que la cooperativa sea comercializadora directamente, porque no es fácil: se necesita una fianza de 600.000 euros. Lo que haremos es establecer un convenio con una comercializadora ya existente que nos garantice energía de origen renovable. Más adelante, cuando se consolide la cooperativa y tenga muchos más socios, nos podremos plantear ser comercializadores directos.

¿Cómo se asegurará que la energía será de origen renovable?
Esto es lo que tendremos que pactar en el convenio con la distribuidora de energía. Por ahora no existen certificados verdes en este ámbito, pero nos tendrán que demostrar que están comprando a productores renovables la energía que nos venden a nosotros.

¿Quién puede formar parte de esta cooperativa?
Cualquier persona, empresa, entidad o ayuntamiento. Está abierta a todos. El socio lo único que hace es aportar un capital social de 100 euros al principio, que le sirven para toda la vida y se devuelven si se quiere abandonar la cooperativa, y pagar su factura mensual de electricidad.

Y como el precio de alquiler de la red eléctrica para transportar energía es igual para toda España, como consumidores se pueden apuntar socios en todo el estado, incluidas las islas. Aparte de eso, quien lo desee puede ser también inversor para los proyectos de producción, con un mínimo de doscientos euros, con una rentabilidad anual en función de la que se obtenga de las instalaciones propias.

¿Dónde y cómo tiene previsto hacer producción?
Los proyectos de producción sí se centrarán, en principio, en Cataluña. Y especialmente en Girona, que es donde hemos empezado. Creemos que nuestros dos primeros años serán sólo de consumo, pero empezaremos los contactos para iniciar la producción propia. Por ejemplo, ya estamos en contacto con granjas de cerdos, para poder instalar una planta de biogás. La electricidad que produciremos se lanzará en la red, como una fuente renovable más. Otros proyectos son de energía fotovoltaica sobre tejado, o eólica, que creemos que en instalaciones de tres o cinco molinos pueden ser rentables y con poco impacto en una región como el Empordà, con vientos tan favorables.

¿Tienen proyectos específicos para entidades y ayuntamientos?
Sí. Para ayuntamientos, por ejemplo, creemos que es muy interesante el tema de las calderas de biomasa. Tienen un periodo de amortización muy corto y una inversión pequeña. Con un buen número de socios podremos llegar a hacer muchas inversiones de calderas de biomasa. La cooperativa ofrecerá un servicio energético: pagará la caldera y pasará la factura mensual al ayuntamiento en función del número de calorías, con un compromiso de un porcentaje de ahorro respecto de la factura de cuando usaba gasóleo. A los diez años la instalación pasaría a ser del ayuntamiento, y sólo tendrá que pagar el consumo de biomasa y el mantenimiento de la caldera. Es uno de nuestros proyectos estrella, para escuelas, edificios públicos, polideportivos, piscinas ... Y es una energía abundante en Girona. De hecho, los bosques tienen demasiado madera y será un consumo local, renovable y muy eficiente.

¿Cuántos socios tienen ya, y cuántos se necesitan para poner todo esto en marcha?
Para legalizar la cooperativa de consumo necesitamos 150 socios, y en un par de semanas ya llegamos al centenar. Ha sido muy rápido. La idea es ser 1.500 socios en dos años, y a partir del tercer año aumentar en cien o ciento cincuenta socios anuales. Las experiencias de cooperativas similares en otros países (Francia, Bélgica) es que cada año aumentan 300 socios. Nosotros nos hemos propuesto la mitad.

¿Cómo funcionan experiencias de este tipo en otros lugares?
Muy bien. Enercoop en Francia tiene 6.000 socios, y Ecopower en Bélgica más de 22.000. La capacidad de inversión es muy elevada y pueden hacer muchos proyectos.

¿Podrán recibir subvenciones?
Sí, 'Som Energia' se puede beneficiar de las primas por producción que van en función del tipo de renovable que se utilice. Y también de las ayudas a cooperativas, y del programa Inicia de créditos a coste cero para nuevas iniciativas.

Además de garantizar energía renovable, ¿qué otros factores les diferencian de otras empresas?
Es una empresa más justa. Independientemente del dinero que haya aportado cada socio, todos tienen un voto en la toma de decisiones. También puede haber socios colaboradores, que invierten pero no consumen, y también tienen un voto, al igual que los trabajadores. Es un planteamiento mucho más solidario, donde lo importante es cada persona y no el dinero.

Además, apostamos por el desarrollo rural, que es donde más potencial tienen los proyectos de energía renovables, por el precio del suelo. Y se crearán puestos de trabajo. También potenciamos el consumo local, porque producimos en nuestro entorno. Así, por ejemplo, no necesitaremos llevar gas natural desde Argelia o Rusia, sino que podremos hacer calefacción con biomasa de nuestros bosques. Será un sistema más independiente y autónomo que el sistema internacional energético. Y trabajaremos con la banca ética, como Triodos o Coop57.

Es una idea de empresa más colaborativa, más sostenible, donde todos somos importantes. Y con una vertiente educativa: prepararemos materiales para poder trabajar en las escuelas temas de eficiencia energética. Está muy bien consumir energía renovable, pero aún es mejor reducir el consumo.