28.6.18

La economía circular, de moda a prioridad medioambiental

  • La revista digital "Barcelona es moda" aborda la economía circular en el apartado de tendencias empresariales.
  • Entrevista a Josep Maria Canyelles, experto en Responsabilidad Social Empresarial y socio de Vector5, y Juan Alfaro, del Club de Excelencia en Sostenibilidad.

EmpresasTendencias
27 junio, 2018

Bolso de la marca Sylvia Calvo BCN / Fotógrafo: Joan Subirats / Sylvia Calvo BCN
Empresas del sector textil apuestan por reciclar y reutilizar productos, materiales y recursos para ser más competitivas, aportar beneficios sociales y medioambientales, y generar nuevos puestos de trabajo


La economía circular está en boca de todos. El nuevo modelo productivo, que busca dar más de un uso tanto a los bienes como a los residuos, se implanta de manera progresiva y pronto será el modelo. Juan Alfaro, secretario general del Club de Excelencia en Sostenibilidad, considera imprescindible pasar del actual modelo económico basado en “coger, hacer y rechazar” a la reutilización de productos, materiales y recursos conservando en todo momento su valor y utilidad, y persiguiendo la máxima calidad en el proceso. “En la economía circular el énfasis pasa de la propiedad al uso, y los productos se reutilizan, lo que evita que vayan al vertedero y se favorece la eficiencia, la reducción de residuos y la promoción del uso de energías renovables”, explica Alfaro. En España, más de la mitad de los residuos que se generas acaban en vertederos, cifra muy superior a la media de la Unión Europea, que es del 31%.

Según Josep Maria Canyelles, experto en responsabilidad social y socio fundador de la consultora Vector5, especializada en responsabilidad social corporativa, “el sector textil es de los que genera más residuos y, por lo tanto, la economía circular es de una necesidad absoluta en un momento en el que las grandes empresas han optado por la estrategia fast fashion“. Aunque en algún momento determinadas compañías han incorporado el concepto de economía circular –en una colección en concreto o cuando facilitan la recogida de ropa de segunda mano en sus establecimientos, por ejemplo-, para Canyelles “estas iniciativas son importantes, pero no afectan al modelo de negocio, y lo que tiene mucho valor es que algunas pequeñas empresas o aquellas más innovadoras se diferencien apostando por un modelo de negocio que tenga muy presente la sostenibilidad ambiental, y en especial el concepto de economía circular”. Alfaro añade la necesidad que este cambio de modelo vaya acompañado de una mayor concienciación del consumidor.


Alargar la vida de los productos

Los expertos destacan la importancia de apostar por la innovación. “Es necesario investigar diferentes tipos de tejidos que puedan incorporar fibras que sean derivados de polímeros, de botellas de plástico, de café… de productos muy diversos para poder incorporar material reciclado en una pieza de vestir, como ya están haciendo algunas firmas como Ecoalf, entre otras”, explica Canyelles.

Tanto Alfaro como Canyelles son de la opinión de que hace falta generar alianzas entre empresas y universidades para dar un salto adelante. “Es importante crear clústeres que permitan desarrollar planteamientos avanzados para ir más allá de la idea de recoger, reutilizar y reciclar, y apostar por la investigación para descubrir nuevas maneras de fabricar productos que sean más fáciles de reutilizar, y que en el proceso de reciclaje no se pierda calidad y sea posible alargar el ciclo de vida de un producto”, remarca el fundador de la consultora Vector5, quién subraya: “Es necesario investigar en nueva materias y crear nuevos ciclos virtuosos más largos”.

A pesar de que no hay una plena concienciación, y muchas empresas prefieren optar por la vía fácil y no cambiar su manera de producir, los expertos consideran que es ahora cuando las entidades, las empresas y los emprendedores tienen que saber aprovechar las ventajas de la economía circular para ser más competitivos, aportar beneficios sociales y medioambientales, y generar nuevos puestos de trabajo. “Por ejemplo, las entidades sociales que han optado por apostar por el modelo de recuperar piezas de ropa han generado muchos lugares de trabajo para colectivos con dificultades de inserción, lo que tiene un doble valor: ambiental y social”, concluye Josep Maria Canyelles.


El textil se implica

Sylvia Calvo BCN, o como llevar un residuo a la pasarela

“Mi primer contacto con la moda sostenible fue en Biocultura, donde me impresionó todo lo que comportaba el fast fashion, y una de las ideas que más me quedó fue que el tejido más sostenible es aquel que ya existe”, explica Sylvia Calvo. A partir de aquí, la diseñadora barcelonesa empezó a fijarse en todo lo que se podría reciclar “y como mi familia se dedica al transporte marítimo, topécon una carga de sacos de café y pensé qué podía hacer con aquellos residuos para darles una vida más larga”.

Los sacos de café se confeccionan con yute, una fibra natural biodegradable y de cultivo ecológico, y –de la misma manera que las bolsas de plástico- suelen ser de un solo uso “porque van marcados con el nombre de la empresa del café, el importador, la referencia… y esto hace que no puedan volverse a utilizar o, como máximo, se les da la vuelta y se les da dos usos”, explica Calvo desde su tienda-taller de Castelldefels.

Con un material de calidad, y buena mano con la aguja y las tijeras, Calvo no se lo pensó dos veces y empezó a hacer pruebas para dar una segunda vida a los sacos de café. “Aunque podía hacer productos sencillos, como bolsas o cojines, mi reto era conseguir llevar un residuo a la pasarela, y lo he conseguido”.

Actualmente, con su marca Sylvia Calvo BCN de moda ecológica y ética, ha desfilado en la Eco Fashion Week Australia y volverá a hacerlo el próximo mes de noviembre. Así mismo, su documental que explica todo el proceso de transformación de los sacos de café, desde que llegan con el café hasta que el vestido sale a la pasarela, ha estado seleccionado para el Fashion Film Festival de La Jolla, en California, que se celebra del 19 al 21 de julio.

Sylvia Calvo fue una de las fundadoras de la asociación Moda Sostenible Barcelona, que busca promover la creación, producción, venta y uso de moda sostenible para acercarla al gran público, y es miembro de la Comisión de Economía Circular de Pimec, que promueve la economía circular entre les pymes catalanas, especialmente las del sector textil.


Axioma Solucions, ahorro en el quirófano

Axioma Solucions, empresa que pertenece a MútuaTerrassa, utiliza un tejido quirúrgico de poliéster que tiene una vida útil de 75 ciclos de lavado y esterilización, lo que representa un ahorro económico y para el medioambiente, ya que es entre 3 y 6 veces más sostenible que los productos de un solo uso. Este producto se comercializa con la marca Steripak, propiedad de Axioma Solucions.

“En 2009 surgió una nueva normativa que no permitía que el tejido quirúrgico (la ropa que se utiliza durante las intervenciones) fuera de algodón y aparecieron en el mercado productos de un solo uso”, explica Ignasi Canal, director de Axioma Solucions. Consciente de la necesidad de preservar el medioambiente, MútuaTerrassa decidió desarrollar –conjuntamente con la empresa textil catalana Sedatex– un tejido quirúrgico reutilizable y creó piezas de poliéster que lava, desinfecta, esteriliza y devuelve a los bloques quirúrgicos para que vuelvan a utilizarse. “Cada pieza lleva un chip de radiofrecuencia que nos indica cuantos procesos ha realizado y de esta manera podemos saber cuándo es necesario retirarla. Además, una empresa se encarga de triturar las piezas de ropa que damos de baja para hacer otros productos como suelas de zapatos, fundas de sillas, etc.”, añade Canal.

El impacto medioambiental de esta iniciativa es notable. En las intervenciones quirúrgicas donde se utiliza ropa de un solo uso se generan 2,5 kg de residuos, mientras que si se utiliza Steripak se generan 0,7 kg (que provienen de las bolsas de plástico que tienen de proteger los tejidos). “Teniendo en cuenta un volumen de 4.000.000 de intervenciones quirúrgicas anuales, el ahorro en generación de residuos es considerable, de más del 70%”, concluye Canal.


Ecoalf, pionera en el uso de residuos en el textil

Ecoalf es una compañía que nace con la voluntad de ser una alternativa al fast fashion y utiliza diferentes residuos –como redes de pesca, botellas PET, neumáticos en desuso e incluso posos del café– como materia primera para sus tejidos. “Ecoalf surge el año 2009 ante mi frustración por el uso excesivo de recursos naturales que tiene lugar en el mundo y la cantidad de residuos producidos por los países industrializados”, explica Javier Goyeneche, presidente y fundador de Ecoalf, quien añade: “El objetivo era fabricar la primera generación de productos de moda realizados con materiales reciclados con la misma calidad, diseño y propiedades técnicas que los mejores productos no reciclados. Queremos demostrar que no es necesario continuar abusando de los recursos naturales del planeta de una manera indiscriminada”.

Ecoalf, que comercializa sus productos en tiendas multimarca, ha sido la primera y única marca de moda de España en ser reconocida por su compromiso con la gente y el planeta con el certificado B Corp™, un movimiento global de persones que utilizan las empresas como una fuerza regeneradora para la sociedad. “Las empresas con certificado B Corp™ son reconocidas no por ser las mejores empresas del mundo, sino las mejores para el mundo”, concluye Javier Goyeneche.

Según datos del Laboratorio de Ecoinnovación, con esta propuesta de valor Ecoalf está reduciendo un 27% el consumo de recursos naturales y un 28% les emisiones de gases de efecto invernáculo.


Skunkfunk, una apuesta para el slow fashion y el reciclaje

Mikel Feijoo Elzo, quién fundó Skunkfunk a finales de la década de los noventa en el País Basco, considera que la sostenibilidad es un valor que tiene que integrarse en toda la actividad de una empresa y de una marca, y el año 2003 empezó a ponerla en práctica. “No hay suficientes recursos para hacer frente a la manera de producir y consumir actual; es pura matemática. En Skunkfunk defendemos el diseño y hacemos slow fashion“. Actualmente es la única empresa de moda certificada GOTS en España y la primera marca textil en conseguir la certificación Fairtrade en nuestro país.

En Skunkfunk utilizan fibras de bajo impacto ambiental y utilizan algodón reciclado en su producción, un algodón creado a partir de los restos de tejido sobrante después de cortar los patrones en el proceso de preproducción.

Además, desde 2016 Skunkfunk reutiliza el 56% de las cajas de cartón procedentes de los envíos, utiliza bolsas de bioplástico biodegradable, papel reciclado y papel de fuentes sostenibles. A la vez, repara las piezas y accesorios para alargar la vida útil, “son piezas con un gran potencial que de otra manera acabarían como residuo textil en los centros de recogida”, apuntan desde la marca, y asociados con Koopera, una iniciativa vasca, recoge piezas de ropa usadas para que tengan una segunda vida.

La firma también organiza encuentros donde la clientela puede intercambiar piezas de Skunkfunk que ya no utiliza, y tiene un firme compromiso para reducir la huella de carbono. Por este motivo, transporta el 100% de su producción por mar, y sus oficinas centrales y tiendas en España solo utilizan energía renovable.

Actualmente, la firma cuenta con tres tiendas en Barcelona situadas en Ciutat Vella -calle Ferran, 19 y ronda Sant Pere, 31- y en Gràcia –calle Verdi, 14.