26.1.18

Un contacto con la lengua quechua aprovechando la estancia en el Perú

Mi estancia en Perú me ha permitido hacer una aproximación a la lengua precolombina más importante que se habla, el quechua, que tiene unos 10 millones de hablantes entre Colombia, Ecuador, el Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

En catalán lo denominamos quítxua, como se corresponde al quichua de Ecuador, Colombia y Argentina, pero en Perú y Bolivia se denomina quechua. En la propia lengua quechua se llama Runa Simi (que significa 'la lengua del hombre').

La variación dialectal es actualmente bastante fuerte debido a la incomunicación tradicional entre las diferentes áreas en donde se habla. El dominio de Castilla minorizó la lengua propia ya que muchos hablantes murieron con la conquista y después, sobre todo con los borbones, el quechua fue especialmente prohibido.

Me interesé por poder disponer de algún material básico para aprender las palabras más importantes y no encontré ninguno. Las empresas de turismo no disponen de ningún documento que te permita comprender aunque sea las 100 palabras más importantes. Las he tenido que ir aprendiendo sobre la marcha: wasi (casa), Picchu (montaña), inti (sol), killa (luna), apu (espíritu de la montaña)... Fui a una escuela de quechua y a una librería y algún material que habían tenido se había agotado. Finalmente compré un pequeño diccionario si bien excesivo para mi interés de turista sensible con las culturas que visito.

Por cierto, me supo mal que en los lugares turísticos el quechua no estuviera presente en las indicaciones prácticas, más allá de los topónimos. Por ejemplo, en la foto se puede ver la indicación de salida del Machu Picchu expresada en inglés y castellano. ¿Qué costaba haber puesto también Lloqsina, salida en lengua quechua?

Yo, como turista, tengo necesidad de que estén en alguna lengua comprensible para mí. Pero esto no impide que también estén en la lengua local. Es más, en la lengua de los que edificaron el poblado que estamos visitando, que están explotando y que tantos ingresos les genera.

Yo, como turista respetuoso con las identidades, espero de los gestores de los lugares que visito un mínimo de respeto a su propia historia, identidad y cultura. Y creo que los actuales hablantes de quechua lo merecen. Estamos pisando lo que hicieron sus antepasados.

Es más, yo no quiero tener la sensación de que por culpa del turismo -yo y unos miles más que estamos hoy en Machu Picchu- la lengua local se hace prescindible porque a nosotros no nos haga ninguna falta. Creo que los turistas debemos reclamar un mínimo de dignidad y de autoestima a los gestores locales. La ausencia de la lengua local me generó distancia emocional, me pareció un poco más un decorado de cartón-piedra para los turistas que sólo consumimos, disfrutamos, hacemos fotos, depredamos...

Volviendo a las características de la lengua, sólo algunas observaciones que quiero compartir:
  • Es una lengua con mucho paladar: está cargadísima de sonidos palatales, sobre todo ll, ch y ñ: llilli (victoria), lliklla (capa), lliphlli (reflejo, flash),  llulla (falso, mentira), ñañi (tranquilo) ...
  • Algunas palabras nos resultan conocidas. Especialmente pacha (tierra, mundo, tiempo, naturaleza...) o pacha mama (la madre tierra). También inti (sol), tal vez por el grupo chileno Inti Illimani. O la papa (patata), la kinuwa (quinoa)...
  • Otros porque las palabras que nosotros usamos tienen origen quechua: cóndor, de kuntur, alpaca, de allpaka...
  • He descubierto algunas palabras que, por ser inexistentes antes del descubrimiento, son adaptaciones de la palabra castellano, como uwiha o asnu/wuru por oveja y burro. Awtu o karru por coche. Lata para metal y liwru por libro. O Dyus y anqil por Dios y ángel. Parlay es hablar y lenguaje. El océano Pacífico es el Pasiphiku mama qucha (lago madre pacífico).
  • En otros casos no han copiado sino que han innovado: avión es lata pisqu (pájaro de metal) y bicicleta es lata wuru (burro de metal). 
  • He visto que coinciden dos grafías, una de antigua, hecha a partir del castellano, y una de moderna, por lo que podemos ver escrito huasi/ wasi (casa), macchu/makchu (montaña)...  
  • Parece que hay un debate sobre cuántas vocales debe tener, ya que se considera que seguramente antiguamente sólo tenía tres, como el árabe clásico, a, i, u, si bien la grafía actual muestra cinco, a, e, i, o, u , tal como tiene el castellano, el vasco o el japonés. La pobreza vocálica puede ir acompañada de una gran riqueza consonántica, y mucho me temo que el quechua tiene un montón de consonantes con matices que para nosotros sería dificilísimo de pronunciar.
  • Y finalmente, una palabra que me resultó simpático es el que corresponde al urinario: hispana. Incluso hice un tuit con la analogía con Can Felip que és una manera tradicional de como en Catalunya se denomina la latrina ("ir a defecar") como muestra de animadversión al rei Felipe V, que ilegalmente incumplió las Constituciones catalanas y las derogó para anexionar nuestra nación a la legalidad de Castilla hace tres siglos: